El presidente de la petrolera, Horacio Marín, aseguró que todavía no se alcanzó el valor de equilibrio necesario para reducir los combustibles. La suba internacional del petróleo volvió a alejar cualquier alivio para los consumidores.
El presidente y director ejecutivo de YPF, Horacio Marín, descartó una reducción inmediata en el precio de las naftas y anticipó que la reciente suba del petróleo internacional demorará cualquier posible modificación a la baja en los surtidores.
El titular de la empresa sostuvo que YPF todavía no alcanzó el valor de equilibrio requerido para reducir sus precios. La declaración fue realizada durante una entrevista con Radio Rivadavia y luego difundida por Página/12 y la Agencia Noticias Argentinas.
La posibilidad de una baja había comenzado a evaluarse ante los movimientos registrados previamente en el mercado petrolero. Sin embargo, el nuevo incremento del crudo Brent, utilizado como referencia internacional, modificó el escenario previsto por la compañía.
El barril se ubicó en torno a los 93 dólares, impulsado por el recrudecimiento de las tensiones internacionales en Medio Oriente. Marín reconoció que este movimiento volvió a postergar una eventual reducción de los precios internos.
La decisión mantiene sin cambios inmediatos uno de los costos que más inciden sobre las familias y la actividad productiva. El valor de los combustibles afecta directamente a quienes utilizan vehículos para trabajar, pero también repercute sobre el transporte público, la distribución de alimentos, la logística comercial y las economías regionales.
Para las pequeñas y medianas empresas, los productores y los comercios, el precio de la nafta y el gasoil representa un componente central de los costos. Cuando los combustibles no bajan, una parte de esos gastos puede trasladarse al valor final de los productos o reducir los márgenes de sectores que ya enfrentan una caída del consumo.
La política de precios de YPF tiene además una influencia determinante sobre el mercado local, debido al peso de la petrolera en la comercialización nacional de combustibles. La definición de la compañía suele funcionar como referencia para el resto de las empresas que operan estaciones de servicio en el país.
La decisión también vuelve a poner en discusión el aprovechamiento interno de los recursos energéticos argentinos. El crecimiento de la producción de petróleo y gas, especialmente desde Vaca Muerta, representa una oportunidad estratégica para generar exportaciones y divisas, pero también para garantizar energía accesible para la producción, el transporte y los hogares.
Por el momento, YPF mantendrá su política de precios y seguirá observando la evolución del Brent. La petrolera no informó una fecha concreta para revisar nuevamente los valores ni anticipó cuándo podría alcanzarse el equilibrio mencionado por Marín.
La falta de una reducción representa una nueva presión para el bolsillo en un contexto de pérdida del poder adquisitivo y menor consumo. El impacto de los combustibles excede a quienes cargan nafta: atraviesa toda la cadena productiva y termina influyendo sobre los precios que pagan diariamente las familias.
Fuente principal: Página/12, edición del 23 de julio de 2026.
Fuente complementaria: Agencia Noticias Argentinas.
Fuente de imagen: Página/12 — Imagen de archivo de YPF







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