Más de 141.000 puestos registrados desaparecieron durante el último año. Las nuevas inscripciones al monotributo no alcanzaron para compensar la pérdida del trabajo asalariado formal.
La evolución del mercado laboral volvió a mostrar una de las principales debilidades del programa económico del Gobierno: el aumento de la ocupación no está acompañado por una recuperación equivalente del empleo registrado.
Durante el último año desaparecieron más de 141.000 puestos de trabajo formal. Al mismo tiempo, las altas en el monotributo resultaron insuficientes para absorber a los trabajadores desplazados de empleos asalariados con aportes y cobertura social.
El dato más preocupante es la composición de las nuevas ocupaciones: el 85% corresponde a empleos informales. Esto significa que la mayor parte de las personas que consiguieron una actividad laboral lo hicieron fuera de los mecanismos de registración y protección establecidos por la legislación laboral.
La situación permite diferenciar dos indicadores que suelen presentarse como equivalentes: tener una ocupación no implica necesariamente acceder a un empleo estable, con aportes previsionales, vacaciones, aguinaldo, obra social y cobertura frente a un despido.
El avance de la informalidad también genera consecuencias sobre el sistema previsional. Cuando cae la cantidad de trabajadores que realizan aportes y aumenta el empleo precario, se reduce la base de financiamiento destinada a jubilaciones y políticas de seguridad social.
La pérdida de puestos registrados afecta, además, al consumo interno. Los ingresos inestables reducen la capacidad de compra de las familias y repercuten sobre comercios, pequeñas empresas, industrias y economías regionales.
Los indicadores muestran que la estabilización de determinadas variables macroeconómicas no garantiza por sí sola una mejora en las condiciones de vida. Una recuperación sostenible requiere creación de empleo formal, políticas productivas, fortalecimiento de las pymes y salarios capaces de sostener el mercado interno.
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Crédito: Redes sociales / Página/12.
















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