Tras frustrar la sesión opositora del jueves, la Casa Rosada convocó su propia megasesión para el miércoles 21 de octubre. El menú es similar al que pedía el peronismo, pero los platos son distintos. Restituyó los límites a la compra de tierras por extranjeros dentro de un proyecto que fortalece el DNU, en lugar de derogarlo. Prorrogó la emergencia en discapacidad sin confirmar montos. Y respondió al drama del sobreendeudamiento familiar con un proyecto de educación financiera para la escuela.
El jueves 15 de octubre, la oposición no llegó al quórum por 8 votos. Faltaron 8 diputados que estaban en el edificio del Congreso pero no entraron al recinto. Varios de ellos se escudaron en la misma justificación: había otra sesión convocada para el miércoles 21, esa sí con proyectos del oficialismo, y preferían esperar a esa.
Esa otra sesión la convocó el gobierno. Es la segunda mitad de la jugada que empezó el miércoles 14, cuando el oficialismo consiguió un dictamen de mayoría propio para tratar los temas que la oposición quería llevar al recinto el día siguiente.
La estrategia es elegante en términos políticos: no bloquear sin ofrecer nada a cambio — eso generaría demasiado costo — sino ofrecer todo lo que la oposición pide, pero en la versión que le conviene al gobierno. Y hacerlo en su propia sesión, con sus propias reglas, en su propio momento.
El problema es la diferencia entre los proyectos.
La Ley de Tierras: el límite que vuelve, pero dentro del DNU
Este es el punto más delicado de la jugada.
La gente que marchó el 15 de octubre pedía que se derogara el DNU 70/23, el megadecreto que Milei firmó en diciembre de 2023 y que, entre otras cosas, eliminó los límites a la compra de tierras por extranjeros. La Corte Suprema ya puso una cautelar que restituyó esos límites provisoriamente, pero no es una solución definitiva. Solo el Congreso puede hacerla permanente.
El gobierno tiene dos formas de responder a ese reclamo. La primera es derogar el DNU 70/23. Eso implicaría anular también todo lo demás que está en ese decreto — y hay mucho que el gobierno quiere mantener.
La segunda es restituir solo los artículos de la Ley de Tierras — los límites del 15% para extranjeros — pero incorporarlos a otro proyecto. Eso es lo que hizo: los incluyó en el proyecto de «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», que es un proyecto que refuerza y legitima el DNU en lugar de derogarlo.
En palabras simples: el gobierno le da a la gente los límites que pedía para proteger las tierras, pero los empaqueta dentro de un proyecto que fortalece exactamente el decreto que la gente quería anular.
La protección existe. Pero el DNU sigue en pie.
Discapacidad: la prórroga sin la plata
El gobierno también incorporó al temario del 21 la prórroga de la Emergencia en Discapacidad hasta fines de 2027. Es otra concesión que nació de la presión opositora y de la marcha.
Pero hay una diferencia que el peronismo y los aliados tienen que exigir que se aclare antes de que se vote: prorrogar la emergencia no es lo mismo que garantizar los recursos. El PRO llevaba semanas pidiendo que el gobierno presentara un informe con los montos concretos para discapacidad en 2027. Eso todavía no ocurrió.
Una emergencia prorrogada sin presupuesto confirmado es una declaración de buenas intenciones. Las familias que tienen hijos con discapacidad necesitan saber cuánta plata habrá para prestaciones, para centros de día, para tratamientos, para trasporte. Prorrogar la emergencia sin ese número es darle a la gente el título sin el contenido.
El endeudamiento familiar: educación para el futuro, nada para hoy
El tercer tema que el gobierno incorporó es el sobreendeudamiento. Es una respuesta al drama que cubrimos la semana pasada: la mora familiar en su peor nivel en veinte años, las familias que se endeudan con tarjetas para comprar comida, los trabajadores formales que terminan pidiendo la quiebra porque sus sueldos no alcanzaron para pagar las cuotas.
La oposición tenía un proyecto que buscaba soluciones urgentes para las seis millones de personas que hoy están en mora.
El gobierno presentó el suyo. Y El Destape lo describe con una precisión que no tiene vuelta: «Más pensado para adelante que para la dramática situación que atraviesan muchas familias.»
¿Qué propone el gobierno? Incorporar educación financiera a la currícula escolar. Obligar a bancos y financieras a informar mejor el costo real de los préstamos. Crear mecanismos de seguridad digital.
Todo eso puede ser útil en diez años, cuando los chicos que hoy van a la escuela sean adultos y sepan leer un extracto bancario. No sirve para nada para el policía y el docente de Villa Regina que esta semana pidieron la quiebra porque ya no pueden pagar sus deudas. No sirve para las 59.000 empresas que están en mora según los datos que publicó esta semana Página 12. No sirve para las familias que hoy tienen el 75% de su salario comprometido en cuotas y no saben cómo llegar a fin de mes.
Por qué el 21 importa tanto
La sesión del miércoles 21 es la segunda mitad de la jugada que el gobierno empezó el 15. Si el oficialismo consigue quórum y los proyectos se aprueban, la narrativa que el gobierno quiere instalar es esta: nosotros también defendemos las tierras, prorrogamos la emergencia en discapacidad y protegemos a las familias endeudadas. Solo que lo hacemos a nuestra manera.
El problema para el peronismo es que si esos proyectos se aprueban sin modificaciones, la versión aguada queda como ley. La Ley de Tierras protegida pero el DNU vigente. La discapacidad prorrogada pero sin plata confirmada. El endeudamiento respondido con educación financiera para el futuro.
La tarea de la oposición antes del 21 es exigir en el recinto que los proyectos se aprueben con las correcciones que garanticen el contenido real, no solo el título. Que la discapacidad tenga montos. Que el endeudamiento tenga soluciones para hoy. Que la restitución de la Ley de Tierras sea una protección genuina y no un parche que preserva el DNU.
Ocho votos los separaron del DNU derogado. El miércoles 21 tienen otra oportunidad. Y esta vez la sesión ya tiene quórum casi garantizado — porque la convocó el gobierno.












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