Un relevamiento sobre la ejecución presupuestaria del primer semestre muestra una caída general del gasto nacional frente a 2023, con fuerte impacto en áreas sensibles e infraestructura.
La ejecución presupuestaria del primer semestre volvió a poner en debate las prioridades del Gobierno nacional. De acuerdo con un análisis del CEPA difundido por Página/12, el gasto de la administración nacional registró una caída general del 34% en comparación con 2023, con recortes especialmente marcados en áreas sociales, ciencia, educación, salud e infraestructura.
El dato vuelve a colocar en el centro de la discusión pública el impacto concreto del ajuste fiscal. La reducción de partidas no solo se expresa en números macroeconómicos: también alcanza programas, organismos, obras y sectores estratégicos vinculados al desarrollo nacional.
Entre los sectores afectados aparece el sistema científico, con el CONICET como uno de los símbolos del recorte presupuestario. También se advierte un deterioro en áreas clave para sostener políticas públicas de largo plazo, como educación, salud, obras públicas y asistencia social.
La contracara del ajuste es el debate sobre qué modelo de Estado se consolida. Mientras el Gobierno presenta la reducción del gasto como eje de su programa económico, los datos muestran que el ordenamiento fiscal tiene consecuencias directas sobre servicios esenciales y sobre la capacidad estatal para promover inclusión, producción y desarrollo federal.
En un contexto de caída del poder adquisitivo y menor actividad, el recorte en áreas sensibles abre una discusión central: cómo se financia el equilibrio fiscal y quiénes pagan el costo de esa decisión.
Fuente de imagen: Página/12 / imagen de becarios del CONICET, crédito Leandro Teysseire.










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